El Valencia ha dado hoy la de arena. El PSG -el París Saint Germain- ha pasado por encima como una apisonadora. 0-3 y adiós ilusiones de ganar la primera edición de la Emirates Cup. Porque yo por lo menos las tenía, especialmente tras la buena victoria de ayer, y porque además quiero que el Valencia gane siempre, hasta en los entrenamientos.
Hoy se echó de menos al Rubén Baraja de ayer, al director del equipo. Cuando salió en la segunda parte, ya era tarde para enderezar el rumbo. Hoy el Valencia ha vuelto a jugar estático, abusando de los balonazos a sus delanteros. Horrible el sistema defensivo. Y así nos ha ido.
En fin, vuelta a la cruda realidad. Vale que el PSG probablemente esté mucho más rodado. Pero la verdad es que presionó mucho más que el Inter ayer y eso lo han acusado los centrocampistas del Valencia, que no han podido jugar a nada. El PSG nos ha bailado. Nos ha dado un baño. Afortunadamente queda el consuelo de que esto es la pretemporada, y que para eso están estos partidos. Para rodar al equipo. Para acoplar a los jugadores. Para pulir los sistemas de juego. Lástima que no confío en Quique para ello. Pero bueno, siempre le puede salir una buena temporada, aunque sea por casualidad.
Foto: www.valenciacf.es

