El Milan consumó su particular vendetta y es el nuevo campeón de la Champions League tras derrotar en la final por 2-1 al Liverpool en Atenas. Con este nuevo título, los rossoneri logran su séptima Copa de Europa.
El gran héroe de la noche ha sido sin lugar a dudas Filippo "Pippo" Inzaghi al marcar los dos goles de su equipo. El primero de churro, en el último minuto de la primera parte. El Liverpool estaba controlando el partido hasta ese momento. Pero Pirlo lanzó una falta que rebotó en Inzaghi y el balón acabó superando a Reina.
En la segunda parte, el Liverpool salió a empatar, pero fallaron sus ocasiones y en una contra el Milán mató el partido. Kaká cedió el balón a Inzaghi para que éste regateara a Reina y marcara su segundo gol. Terminando el partido, los seguidores del Milan volvieron a ver viejos fantasmas cuando Kuyt recortó distancias para el Liverpool. Pero no quedaba ya tiempo para más.
Paolo Maldini también tuvo su parte de gloria. El veterano capitán, que sigue resistiéndose a colgar las botas, consiguió su quinta Copa de Europa, agrandando todavía un poco más su leyenda. Por contra, me ha sorprendido el mal partido de algunos jugadores clave. Gerrard ha estado fallón. Alonso no ha sabido dirigir el equipo. Zenden era un alma en pena vagango por el terreno de juego. Seedorf ha estado desaparecido. Jankulowski era un coladero en su banda.
Por otro lado, Benítez ha tardado mucho, demasiado, en sacar a Crouch. En el equipo rival, Kaká y Pirlo, aunque no han destacado sobremanera, siempre daban sensación de peligrosidad y de ser capaces de resolver el partido ellos solos.
Decepción pues para el 'Spanish Liverpool'. Benítez no ha conseguido repetir la gesta de hace dos años, pero no cabe duda que es considerado por todo el mundo como uno de los más grandes entrenadores. Decepción también para mí, que esperaba y deseaba la victoria del Liverpool.
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