jueves, 30 de abril de 2015

Hoy, partido clave


El partido de esta noche en Vallecas contra el Rayo Vallecano es tremendamente importante. El Valencia se juega un sitio en Champions. La cuarta plaza. Que aunque parezca increíble, parece que se necesitarán sobre los ochenta puntos para asegurarla. Ochenta puntos. 80. Con esos puntos no hace mucho se ganaban ligas de calle. De hecho, las dos últimas ligas que ganó el Valencia las ganó con 75 puntos (2001/2002) y con 77 puntos (2003/2004).

Las tremendas desigualdades económicas entre los equipos de primera división están facilitando una fractura abismal entre los equipos de arriba y los de abajo. En mi opinión es una aberración la diferencia en puntos que hay ahora en la liga española. La liga debería ser más competitiva y debería tener dieciséis equipos en primera división. Y no veinte como ahora. Además debería haber una distribución más justa de los dineros de los derechos de televisión. Porque es una liga que juegan todos contra todos. Es decir, todos los equipos necesitan de todos los demás. Un reparto más equitativo del dinero entre todos los equipos haría una competición mejor y más atractiva. Con partidos más interesantes para todos los aficionados. En definitiva un producto más fácil de vender a los aficionados y a las televisiones. Pero bueno, este es un debate para otro día.

Hoy lo importante es que la línea que separa el éxito y el fracaso de una temporada casi, casi depende del partido contra el Rayo Vallecano. Se podría argumentar que es injusto tachar una temporada de fracaso por no clasificarse para la Champions con un equipo totalmente renovado este año, jovencísimo, con un entrenador también nuevo, y con la propiedad del club en el aire hasta mitad temporada. Pero lamentablemente las cosas son así. O blancas o negras. Y después de tirar la Copa del Rey por la borda, los aficionados y el entorno del Valencia no se sentirán nada contentos con un quinto puesto en liga, aunque el Valencia bata su récord histórico de puntos.

Yo personalmente creo que pase lo que pase de aquí a final de temporada, ésta habrá sido excelente. Por venir de donde venimos, por volver a tener una afición esperanzada, y por volver a tener un equipo capaz de competir por títulos. En definitiva, por volver a tener ilusión.

miércoles, 25 de febrero de 2015

La jornada más importante de la temporada


La liga está a punto de entrar en su fase final, cuando los equipos se juegan la temporada en unos pocos partidos. La alegre fiesta deportiva que eran los partidos allá por los meses de agosto y septiembre es cosa pasada. Ahora parece que hay mucho más en juego en cada partido.

La jornada del próximo fin de semana es decisiva para nuestro Valencia CF. Es, en mi opinión, el punto álgido de la temporada. Es la jornada que va a definir dónde está el Valencia y dónde puede llegar. Y ahora los objetivos sí serían realizables y estarían a su alcance, no como al principio de temporada donde los objetivos muchas veces no son más que sueños de forofos.

El domingo en horario matinal el Valencia juega contra la Real Sociedad. Están en juego tres puntos que pueden fortalecer la trayectoria ascendente del Valencia de los últimos dos meses. Tres puntos que pueden y deben ser un golpe de autoridad en la lucha por una plaza de Champions League.

Pero el destino del Valencia también se juega en la tarde del domingo en el Sánchez-Pizjuán, donde se enfrentan el Sevilla y el Atlético de Madrid. Si el Valencia ha hecho los deberes y se ha impuesto a la Real Sociedad como todos nosotros deseamos, el Sevilla – Atlético de Madrid será un partido para disfrutar pues pase lo que pase el Valencia gana.

En el caso de victoria sevillista, el Valencia conseguiría acabar la jornada con los mismos puntos que el Atlético de Madrid. Y el próximo partido sería el Atlético de Madrid – Valencia en el Vicente Calderón, con la tercera plaza de la liga en juego. Sería muy importante poder acabar terceros en vez de cuartos, porque la diferencia sería jugar la previa de Champions o no jugarla. Y ya se sabe que en fútbol no hay enemigo pequeño y cualquiera te puede dejar con el culo al aire.

En caso de victoria atlética, el Valencia consolidaría la cuarta plaza. Dejaría al Sevilla a ocho puntos y con el ‘goal average’ ganado. Sería como poner un pie en la Champions. Y además todavía podría pelearle al Atlético de Madrid la tercera plaza con la tranquilidad que da el colchón de puntos sobre el Sevilla y el Villarreal.

En caso de empate pues más de lo mismo. El Valencia ampliaría su ventaja sobre el quinto clasificado, sea el Sevilla o el Villarreal, y tendría al Atlético de Madrid a un punto antes del partido del Vicente Calderón. La tercera plaza sería una posibilidad muy real.

Claro que todo puede que no sea más que el cuento de la lechera. Todo depende, todo pasa por ganar a la Real Sociedad. Si no… pues nos levantamos y continuamos la lucha. Ya estamos acostumbrados al ‘patiment’.

viernes, 29 de febrero de 2008

Las tonterías que se pueden llegar a hacer en las fiestas de cumpleaños



Hay que tener cuidado con las fiestas y con el alcohol que suele acompañarlas. Pero sobre todo hay que tener cuidado con los amigos, que te pueden preparar encerronas como la que le han hecho a Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, al regalarle una camiseta del Real Madrid con su nombre. Y lo que es peor, difundir las fotos por todas partes.

Que Angel María Villar no tenga reparos en ponérsela, pues allá él. Una más en su larguísima colección de despropósitos, tonterías y gilipolleces varias. La verdad es que me gustaría que alguien me explicara para qué narices sirve la Federación Española de Fútbol, para qué la necesitamos, y cuál es la función de su presidente. Aparte de figurar, claro.

Si en el cumple de Juan Soler, Calderón le regalara la camiseta del Real Madrid, pienso que más vale que Soler la escondiera rápidamente y ni se le ocurriera hacer la tontería de hacerse fotos con ella. Yo no sé cómo me lo tomaría, pero risa seguro que no me daba.

Y los aficionados... Si los aficionados del Valencia vieran una foto de Soler sonriente con la camiseta del Real Madrid, ya podría empezar a esconderse bien escondido. Así que comprendo la indignación de muchos seguidores del Atlético en todo este asunto.

Bueno, a todo esto no creo que hayan camisetas talla XXXXL para Soler. Por ahí se libra.

jueves, 28 de febrero de 2008

Mecagüentoloquesemenea



Vale que el Barça mereció el empate, e incluso la victoria, por las muchas ocasiones de gol que tuvieron. Pero el resultado de empate a 1 en el partido de ida de la semifinal de la Copa del Rey entre el Barcelona y el Valencia ha sido muy injusto.

Injusto porque uno de los goles fue legal, el del Valencia, y el otro fue ilegal, el del Barça. Ni más, ni menos. Eto'o cometió una falta clara al llevarse el balón con la mano delante de las narices de Iturralde González en la jugada que acabó en el gol del empate cuando faltaban solo 5 segundos para que se cumpliera el excesivo tiempo de alargue que concedió el árbitro.

Pero atención todo el mundo, que el Valencia ha vuelto.

PD: De Messi, de su piscinazo, y de su entradón por detrás a Vicente que mereció una tarjeta como mínimo amarilla y que hubiera significado su expulsión... ya hablaré en otra ocasión.

miércoles, 27 de febrero de 2008

¿Qué está pasando aquí?



El Valencia de Juan Soler es noticia día sí y día también en todos los medios de comunicación desde hace unos meses. Desde luego no solo por cuestiones deportivas. Hay que tener en cuenta que cuando los resultados deportivos no acompañan, los problemas del club se agrandan. Ahora mismo, los problemas del Valencia son enormes.

Pero... ¿qué está pasando aquí? Al aficionado de a pie le está llegando todo tipo de información parcial, sesgada, interesada y oportunista. Lo que está pasando es evidente que solo lo sabe Juan Soler. Podemos suponer muchas cosas, pero los hechos son los siguientes:

- El Valencia entra en una profunda crisis deportiva
- Juan Soler desaparece (¿enfermedad? ¿miedo? ¿depresión?)
- Juan Soler deja a Rafa Salom, Alberto Martí y Agustín Morera al mando del club

Siempre hemos dado todos por supuesto que el principal interés de la familia Soler en el Valencia era el nuevo estadio. Bajo esta premisa, parecía evidente que Juan Soler no iba a abandonar el club por lo menos hasta la inauguración del nuevo estadio. Pero en los últimos días se han precipitado los acontecimientos:

- El pasado domingo surge el ¿rumor? ¿noticia? de que Soler abandona el Valencia y vende las acciones
- El lunes hay reunión del Consejo de Administración, y Soler no anuncia su dimisión como se había especulado
- El martes se reúne Juan Soler con Vicente Soriano y Juan Villalonga, y algunos medios anuncian que es para cerrar los detalles de la venta de las acciones e incluso dan por hecha la venta
- Los presentes en la reunión niegan que dicha reunión fuera para la compra-venta de acciones e incluso la web del Valencia publica un comunicado oficial al respecto
- Bautista Soler, padre de Juan Soler, califica a Soriano de sinvergüenza y mentiroso al tiempo que reconoce que ha aconsejado a su hijo que venda las acciones

Las declaraciones de Bautista Soler a Radio Esport son muy esclarecedoras:

"Es un sinvergüenza este Soriano. Así de claro. Va y le dice [a Juan Soler] que tenía comprador para las acciones y yo le digo: bueno, si te compran las acciones las vendes y a otra cosa, porque estás sufriendo mucho."
"[Soriano] trae una persona a la que yo no conozco, un tal Villalonga, pero resulta que no iba a comprar las acciones ni ha pedido precio a Juan ni nada. Mira si ha sido grande el fiasco de este Soriano."

¿Qué conclusiones podemos sacar a todo esto? Pues lo que yo veo es que existe la voluntad de Juan Soler de vender las acciones y de dimitir, aunque no creo que deje el club hasta la inauguración del estadio.

martes, 26 de febrero de 2008

Desmadre en el Valencia CF



La vida da muchas vueltas. Eso lo sabemos todos. Los días de vino y rosas en el Valencia hace tiempo que quedaron atrás, y fue precisamente en aquellos buenos viejos tiempos, justo cuando se empezó a hablar de un nuevo y magnífico estadio para el Valencia, cuando la familia Soler entró en escena. La historia es bien sabida por todos. El padre, Bautista Soler, compró acciones hasta lograr la mayoría absoluta, y las cedió a su hijo Juan Soler para que se convirtiera en el nuevo presidente del club.

El Valencia acababa de terminar la temporada más gloriosa con un doblete histórico, la liga y la copa de la Uefa. El Valencia era en aquellos momentos el mejor club del mundo. Es fácil imaginar que todo eran felicitaciones y palmaditas a la espalda del presidente. En el aspecto económico, el nuevo presidente parecía el nuevo rey Midas, consiguiendo dinero y financiación para el nuevo estadio y para forjar un equipo grande de verdad. Pero las cosas habían ya empezado a torcerse con la marcha del entrenador Rafa Benítez al Liverpool. Y a partir de ese momento empezaron a tomarse, en el ámbito deportivo, decisiones erróneas una tras otra. Se cometieron pifias con entrenadores, directores deportivos y fichajes de jugadores. Todo a un coste de muchos, muchos millones de euros. ¿Quién cometió todas esas equivocaciones? No lo sé. Pero el responsable era y es, evidentemente, Juan Soler.

Mi opinión personal es que Juan Soler hizo el papel de aprendiz de brujo. Es algo que ya estamos todos cansados de ver en el mundo del fútbol. Grandes profesionales, grandes empresarios, llegan a la presidencia de un club y de la noche a la mañana, voilà, ya saben más de fútbol que los profesionales que llevan toda la vida en esto. Creo que la mayoría de las meteduras de pata deportivas, o por lo menos muchas de ellas, se deben a la personal e intransferible intervención de Juan Soler. Pésimamente aconsejado, eso también. Y aparentemente muy influenciable por las críticas de los periodistas y de los medios de comunicación.

Esta temporada las cosas han ido, deportivamente, de mal en peor. Cierto es que ya se empezó con mal pie, con la ratificación de Quique en el puesto de entrenador. Y ya se sabe que cuando las cosas van mal en el campo de juego, el club acaba siendo afectado a todos los niveles. Se han cometido grandes equivocaciones, como la forma de quitarse de enmedio a Albelda, Cañizares y Angulo. No digo que la decisión sea incorrecta, sino que las formas fueron lamentables. Las cosas podrían haberse hecho mucho mejor y con mucho más tacto. Desde luego no es la primera vez ni será la última que un club no cuenta con un jugador por las razones que sea. Y nunca hasta ahora se había acabado en un juzgado.

¿Está enfermo Juan Soler? ¿Es grave su enfermedad? No lo sé. No lo sabemos. Podría ser que estuviera realmente muy enfermo. Y podría ser también que estuviera acobardado por los resultados deportivos y por los palos que le están lloviendo desde hace meses en todos los medios de comunicación, tanto valencianos como nacionales. La depresión que debe estar cogiendo gracias a su labor de presidente del Valencia desde luego que debe estar agravando su estado de salud, sea el que sea. De todas formas, yo personalmente he echado a faltar mucho el liderazgo de un presidente como debe ser, con dos cojones, estando ahí al pie del cañón cuando el equipo pierde partido tras partido y cuando llueven las críticas por todas partes. Y Juan Soler ha estado mucho tiempo desaparecido en combate, hasta que no le ha quedado más remedio que dejar el club en manos de un triunvirato: Rafael Salom, Agustín Morera y Alberto Martí.

Cuando parecía que el equipo empezaba a funcionar, cuando parecía que los jugadores estaban ya acoplándose a los nuevos sistemas del nuevo entrenador Ronald Koeman, cuando el club parecía volver a ir sobre ruedas, cuando estamos en la víspera del partido más importante de esta temporada, el partido de ida de la semifinal de la Copa del Rey, cuando tenemos cerca (que no fácil ni mucho menos) la consecución de la Copa del Rey que salvaría la temporada, estalla un nuevo escándalo. Y cómo no está nuestro viejo conocido Pedro Morata por enmedio. Junto con su "amigo" y confidente, el ex vicepresidente del Valencia Vicente Soriano, han montado una encerrona a Juan Soler. Le han convocado a una reunión "secreta" para tratar de la compra de sus acciones del Valencia. Pero ni reunión secreta, ni compra de acciones, ni nada de nada.

Desde luego hemos aprendido algo de la reunión "secreta" de hoy. Por un lado que por mal que me sepa, por mal que me caiga Pedro Morata, el periodista ha salido fortalecido. Ha conseguido dar la primicia de la noticia de la reunión, y en los próximos días le sacará todo el jugo que pueda. Seguro. Seguirá dándoselas de ser el que más enterado está de todo lo que pasa en el Valencia. Dará todas las vueltas que haga falta a la tortilla para acabar endosando el papel de malo de la película, de infeliz hombre veleta que cambia de opinión continuamente a Juan Soler. Por otro lado, el perdedor es Juan Soler. Su sola presencia en esa reunión ya demuestra que por las razones que sean (su delicada salud, su depresión, su falta de confianza en el club, su cansancio a las críticas de los periodistas...) está dispuesto a vender sus acciones, a abandonar el club. A dejarnos a todos en la estacada. Su padre, Bautista Soler, le ha aconsejado públicamente que venda las acciones si hay una buena oferta por ellas. Y el hijo por lo visto está dispuesto a seguir su consejo.

Juan Soler no ha sido nunca el líder sólido del Valencia en el que apoyarse cuando las cosas han empezado a ir mal. Y con su actitud de hoy, con su disposición a deshacerse de sus acciones, ha demostrado que nunca lo va a ser.

lunes, 11 de febrero de 2008

Ya (casi) estamos en Fallas

Estamos a poco más de un mes de las Fallas. Los actos falleros y las presentaciones de fallas proliferan por toda la ciudad. Todavía no huele a pólvora la ciudad, pero las fallas comienzan a llenar las páginas de los periódicos y las tertulias de las radios. Y es que las fallas son una parte vital de los valencianos. También el fútbol y el Valencia CF son algo muy importante, sino para todos los valencianos, sí para muchos de nosotros.

Anoche ganó el Valencia al Betis. 3-1. Los periodistas podrían hacerse eco de la victoria, segunda consecutiva en liga. Victoria importante porque aleja fantasmas. Victoria importante porque acerca al Valencia a los puestos europeos. Victoria que permite soñar con clasificarse para la Champions, aunque desde luego eso es algo complicadísimo. Los periodistas podrían comentar que el juego del Valencia fue muy bueno en muchas fases del partido, especialmente en la primera parte. Podrían hablar también de que David Villa ha vuelto, que marcó dos goles y dió el tercero a Silva. Podrían hablar de lo malo que fue el arbitraje de Daudén Ibáñez, o incluso de lo malos que son los arbitrajes en general en España. Daudén y sus asistentes no dieron una prácticamente a derechas, dando por válidos nada menos que dos goles -uno a cada equipo- claramente ilegales. El del Valencia con mano de Villa, y del Betis en flagrante fuera de juego.

Los periodistas podrían también hablar de los fichajes de esta temporada, y de quienes los trajeron. Helguera sigue siendo un bulto sospechoso en medio de la defensa del Valencia que no se sabe si juega a favor de nosotros o del rival. En sus dos primeras acciones de anoche la pifio clamorosamente. Menos mal que acabó entonándose y participando en el buen juego en general del equipo. Pero no, hay quien prefiere hablar de Ever Banega. Pero no porque anoche diera un recital en el poco tiempo que estuvo en el campo, sino para criticar a Koeman por no sacarlo de titular y hacerlo jugar solo unos pocos minutos. Claro que estos periodistas obvian que Banega se pegó un palizón de miedo volviendo de jugar con la selección argentina sub 23 en Los Ángeles, California, y que Koeman probablemente prefirió reservarlo.

Pero hay periodistas que pasan de todo esto que comento y hacen hincapié en Koeman y las fallas. Como hoy no pueden reprochar nada a Koeman por criterios deportivos, pues lo hacen por criterios falleros. Critican a Koeman por no saber lo que es la cremà, y lo ponen a parir porque en una rueda de prensa a la pregunta de qué opinaba por tener un ninot de falla, Koeman saliera por la tangente y dijera que él estaba en Valencia para trabajar por el equipo y que lo demás no le afectaba. No importa que anoche, tras el partido, en la rueda de prensa, Koeman añadiera al final que lamentaba que por no dominar el castellano no entendiera aquella pregunta, y afirmara que le encantaría que hubiera un muñeco gordito que se llamara Koeman en las próximas fallas.

No. Lo importante para ciertos periodistas es criticar a Koeman y al Valencia. Por lo que sea. En fin, leyendo a estos periodistas parece que si el entrenador del Valencia no está al tanto de las fallas y la cultura valenciana, no sirve para el cargo.

viernes, 8 de febrero de 2008

Albelda, Raúl y la selección de Luis Aragonés



El miércoles hubo partido amistoso entre España y Francia. El resultado fue el previsible. Victoria de España por 1 a 0. Victoria previsible porque España suele ganar los amistosos y los partidos de clasificación. Los partidos que pierde siempre son los de cuartos de final. El partido del miércoles no era un partido de cuartos, así que tocaba ganar.

Todos conocemos ya a Luis Aragonés. O está de vuelta de todo o tiene demencia senil. Una de dos. Lo que está claro es que pasa olímpicamente de insultos y de presiones para que haga esto o aquello. Pasa que le digan que dimita y pasa que le impongan jugadores para su selección, que para eso es la suya y convoca a quien le pasa por los forros.

Se ha empeñado en llevar a Albelda a la selección y también está especialmente empeñado en no convocar a Raúl. Los medios de comunicación nacionales, que es lo mismo que decir madridistas, llevan tiempo presionando y montando campañas pro vuelta de Raúl a la selección. De la que salíó muy justamente, todo hay que decirlo, en una temporada lamentable que hizo. También es cierto que ahora está a un nivel mucho mejor que antes.

Pero resulta curioso que estos mismos medios que se llevaban las manos a la cabeza desconcertados por la ausencia de Raúl y la presencia de Albelda, esa especie de futbolista zopenco-carnicero según ellos, ahora que existe un convlicto entre el jugador y su club se posicionan todos de parte del jugador. El que era hace poco indigno de representar a España, ahora es la peana del sistema defensivo de Luis, y se alegran de que esté presente la selección. Como muestra un botón, el de Alfredo Relaño.

martes, 5 de febrero de 2008

Nada une más que un enemigo común


Los medios de comunicación, los periodistas, llevan un tiempo en guerra. Unos contra Koeman. Otros contra Soler. Todos contra el Valencia CF, el enemigo común. Cada periodista o grupo editorial supongo yo que tendrá sus intereses particulares en esta ofensiva contra el club.

¿Cuáles son los motivos de esta campaña? No lo sé, pero puedo intuirlos. Hay periodistas muy amigos de Quique Sánchez Flores que ya se posicionaron junto a él en su conflicto con Amedeo Carboni de la temporada pasada. Siguen y siguen defendiéndole, y criticando a Soler por poner a Koeman en su lugar. Todo lo que hacía Quique era perfecto. Todo lo que hace Koeman lo hace mal.

Otros periodistas siguen lo que yo llamo línea política. Si Rita Barberá, del PP, toma una decisión sobre Mestalla y sobre la ubicación del nuevo estadio, el PSOE se opone. Si Francisco Tarazona, alcalde de Ribarroja del PP, aprueba el PAI de Porxinos para la ciudad deportiva del Valencia, el PSOE se opone. ¿Motivos? Los que sean. Da igual. El Valencia no es más que un peón en la gigantesca partida de ajedrez que juegan el PP y el PSOE por todo el territorio nacional. Y el PSOE emplea para ello los periodistas de sus medios afines.

Por supuesto que hay periodistas que añoran los viejos tiempos en los que tenían información de primera mano de lo que ocurría en los consejos de administración del Valencia CF, de lo que se comentaba en el vestuario, de los jugadores por los que se interesaba el club, de las negociaciones, de los fichajes. Debe ser duro adaptarse a los nuevos tiempos sin filtraciones ni confidencias.

No debemos olvidar a los que agrandan la situación caótica del Valencia para tener material abundante del que escribir y llenar columnas de periódicos y tertulias de radio. A río revuelto...

Por último están los periodistas seguidores de otros equipos (Levante, Villarreal, Real Madrid...) que se alegran de los males del Valencia, y que no dudan en echar más leña al fuego.

En definitiva que el Valencia ha conseguido hacer de muchos periodistas extraños compañeros de cama, unidos en su interés en contra del club. En su afán de desprestigiar a Koeman, a Soler y al Valencia son capaces de cualquier cosa.

El domingo por la noche escuché en Minut a Minut a un periodista despreciar los foros y la opinión de los foreros porque los que escribimos en ellos somos aficionados anónimos. Claro que somos anónimos. La mayoría de nosotros no tenemos casi ninguna opción de hacer oír nuestra voz, nuestra opinión. Alguna que otra carta o correo electrónico, algunos segundos al teléfono en algún programa radiofónico, y poco más. Y cuando hacemos oír nuestra voz, nuestras protestas, nuestros silbidos, nuestros gritos en el campo, siempre sale alguien a criticarnos. Pero no nos equivoquemos, una cosa es escribir de forma anónima, y otra cosa es no tener una opinión respetada. Aquí en los foros valencianistas con el tiempo acabamos conociéndonos todos, y los que escriben habitualmente y con sentido acaban siendo muy considerados en nuestra comunidad.

Y el conocimiento del fútbol, señores periodistas, viene de nuestra pasión por este deporte. Viene de muchos años y muchos partidos vistos a nuestro Valencia y a otros equipos. Viene de seguir con detenimiento el juego de los futbolistas. No tendremos la carrera de periodismo. No tendremos la habilidad de los periodistas para escribir, para informar o para hablar en la radio y en la televisión. Pero de fútbol, entendemos. Vaya que entendemos. Eso no se enseña en ninguna universidad ni en ningún master. Y lo que no entendemos es que intenten hacernos creer que lo que vemos en el campo no es verdad. Que la verdad está en sus artículos.

Por que mira que me fastidia (con j de joder) que ahora según este frente común anti Koeman y anti Soler, el Valencia de Quique jugaba casi como el Brasil de Pelé. Señores, que yo voy al campo. Que yo he estado más de dos temporadas viendo al Valencia de Quique. Que no me tienen que contar nada.

Si quieren criticar a Koeman, adelante. Nadie es perfecto, ni mucho menos. Y el holandés es muy criticable, porque tampoco es que lo esté bordando. Pero, por favor, que no lo comparen con Quique. Que no nos tomen por tontos diciendo ahora que con Quique el Valencia estaría en puestos champions. Porque hemos visto con nuestros propios ojos el juego ramplón y la poquísima ambición del Valencia de Quique. Porque, señores periodistas, aquí en los foros valencianistas ya vaticinamos hace meses la situación actual. Ya previmos la catástrofe con la ratificación en el puesto de entrenador de Quique.

Que no nos digan que los males del Valencia vienen por la marginación de ciertos jugadores, cuando todos sabemos que con Quique también se marginaron jugadores, y que en otros muchos equipos se han marginado y se marginarán jugadores. Que no nos digan que la culpa de todo es de Soler por tirar a Quique. En mi opinión, y en la opinión de muchos aficionados, la culpa de todo es de Soler por NO tirar a Quique.

Y es que en estos momentos los aficionados tenemos otro enemigo común. Esos determinados periodistas manipuladores y demagogos, de los que estamos ya más que hartos. Y lo peor de todo es que no son los tradicionales de toda la vida de Madrid (Tomás Roncero, Alfredo Relaño, José Ramón de la Morena, J.J. Santos, Manu Sánchez...). Son valencianos o por lo menos supuestamente valencianistas. No se me caen los anillos por nombrarlos: Pedro Morata, Damián Vidagany (antes conocido por Damià Vidagany), Rafa Monzón, Paco Lloret, Joan Carles Martí, Julián García Candau, Paco Nadal, Cayetano Ros, Chimo Ballesta, J.V. Aleixandre, Miguel Angel Vara y algún otro que se me olvida en este momento.

Por supuesto que hay que denunciar las cosas que se hacen mal en el club. Pero también hay que buscar las cosas buenas, para a partir de ellas hacer un Valencia más grande. Lo que vulgarmente se llama crítica constructiva. Afortunadamente hay, por supuesto, periodistas que ante todo son valencianistas: Julio Insa, Vicente Bau, Toni Hernández, Manolo Montalt, Juanjo Montaner, Josep Rovira, Carlos Bosch, Nacho Cotino, Inma Lidón o José Luis Chiclana, por ejemplo. Y perdón por los que se me olvidan.

¿Qué podemos hacer los aficionados? ¿Qué debemos hacer los aficionados? Pues ante todo protestar. Enviar cartas, SMSs y correos electrónicos. Educados y sin insultos, por favor. También dejar de comprar determinada prensa. Dejar de escuchar determinadas emisoras y determinados programas. Y hacer una piña todos juntos y con los periodistas valencianistas para dar tranquilidad al entorno valencianista y para enfrentarnos al enemigo común: a los periodistas carroñeros que lo único que quieren es un Valencia hundido y sin rumbo.

Ah, los aficionados también pueden entrar en los foros de sentimentche.com a dejar su opinión. Anónima, pero tan válida como la que más.

lunes, 4 de febrero de 2008

Hola de nuevo



Tras meses de abandono, vuelvo a poner en marcha el blog. Lo siento, pero por muchos motivos no me he sentido con ganas de escribir sobre el Valencia. Reconozco que la decisión de Soler de continuar con Quique y largar a Carboni me hundió. Ya vi lo que iba a pasar. Lo que ha pasado. Y el mal juego y los malos resultados del Valencia esta temporada me han desmoralizado.

Pero bueno, ahora con Koeman confío en que se sienten las bases de una exitosa próxima temporada, porque esta la dejo ya por imposible. Aunque quizá nos podamos llevar una alegría en la Copa del Rey. Lo que más me fastidia -y es quizá el principal motivo por el que vuelvo a dar vidilla al blog- es la feroz campaña que han montado determinados periodistas en contra de todo lo que se menea en el Valencia. En particular llevo bastante mal que estos periodistas que apoyaron todas las decisiones de Quique, por demenciales que fueran, ahora crucifican a Koeman haga lo que haga.

Hasta ahora es cierto que el juego del Valencia de Koeman no invita a soñar, pero hay detalles que empiezan a ilusionar, y desde luego el de Quique no era ni mucho menos mejor, como algunos periodistas quieren hacernos creer ahora.

En fin, nos vemos por aquí. Hasta luego.